Monumento Batalla de Mal Tiempo

En la noche del 7 de febrero de 1909, cuando en reunión efectuada en la sociedad Unión Española de la localidad, quedó constituida la comisión del proyecto del monumento en Mal Tiempo. La comisión recién creada tuvo como finalidad entender en la exhumación e inhumación en una sola fosa los restos de cubanos y españoles que murieron en el combate de Mal Tiempo y erección de un monumento en dicho lugar.

Monumento Batalla de Mal Tiempo

La comisión desarrolló un trabajo de recaudación de fondos para la realización del proyecto. Es de suponer que el comercio, la banca, instituciones de cultura y recreo, así como otros factores de la sociedad crucense contribuyeron monetariamente a este empeño, pero hasta la actualidad solo han llegado evidencias escritas de 58 donativos enviados por otros municipios del país.

La selección del lugar para levantar el monumento tuvo como premisa que el mismo estuviese relacionado con el escenario del combate, la comisión gestora tomó la decisión de aceptar la donación de terrenos ofrecidos por la señora Coralia Velázquez, en su finca San José del propio barrio de Mal Tiempo.

Para ejecutar el proyecto fue seleccionado el escultor Gerardo Huquet, catalán radicado en Sagua la Grande, quien a su vez realizaba obras de carácter funerario en Cruces escogiendo como forma constructiva para el monumento de Mal Tiempo el obelisco y como materiales el mármol de Carrara blanco y gris.

Ya en mayo de 1910 había sido culminada la obra. Según proyecto inicial el obelisco media 7 metros de altura desde la superficie de la tierra, bajo su base quedó construida una bóveda de 2,5 metros cuadrados, en cuyo interior fueron inhumados los restos de cubanos y españoles a los que anteriormente se hizo referencia en su tapa de inscripción en 1910.

Inauguración Monumento Mal Tiempo

Para la inauguración del monumento se tomó como fecha el 15 aniversario de la caída del apóstol José Martí. En la mañana de 19 de mayo de 1910 tuvo lugar el acto inaugural. El obelisco cubierto por una ligera tela blanca, fue rodeado por una nutrida representación del pueblo crucense y representantes de pueblos cercanos, que daban muestra de un sincero tributo popular.

El gobernador provincial descorre el velo que cubría el monumento mientras suenan los acordes del himno nacional, y pronuncia a continuación un discurso, seguido del obispo quien bendice solemnemente el obelisco, pronunciando una oración inspirada en los sentimientos de amor y fraternidad. Otros oradores hicieron uso de la palabra, pero en todos los discursos primaban los ideales de patriotismo y concordia.

Parque Mal Tiempo

En la década de 1950 fue constituido el parque de Mal Tiempo alrededor del obelisco ordenándose calles pavimentadas y una gran área verde todo lo cual contribuyó a realzar la belleza del lugar, y jerarquizarlo.

Al triunfar la Revolución se produce la total liberación del cubano de las trabas políticas y sociales que le ataban y se trata de borrar el pasado. En un mal ejercicio de la aplicación local de la presencia de la Revolución en la cultura, el monumento es demolido en el año 1963, como resultado de una valoración superficial de la obra monumentaria, atendiendo solo a elementos aislados y no a la significación de conjunto y contexto histórico de la etapa de su construcción.

Inmediatamente esta situación fue del conocimiento del Consejo Nacional de Cultura, se paralizaron los trabajos de un nuevo proyecto, y se orientó reconstruir el monumento lo más parecido posible al anterior, su nueva construcción fue acometida y culminada en 1965.

El nuevo monumento respetaba aspectos constructivos del anterior, pero fueron suprimidas la Piedad y la tarja, en su sustitución de esta última fue colocada otra con la inscripción:

En este histórico lugar, el 15 de diciembre de 1895 nuestro ejército libertador al mando de los generales Antonio Maceo y Máximo Gómez, derrotó las fuerzas españolas en batalla decisiva demostrándose una vez más el arrojo, valentía y firmeza de nuestros heroicos mambises.

"Quien intente apoderarse de Cuba, recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha"

Antonio Maceo

El sitio histórico de Mal Tiempo fue declarado Monumento Nacional por la Resolución número 3 de la Comisión Nacional de Monumentos, dada en La Habana el 10 de octubre de 1978, fecha en que obtuvieron igual condición otros cuatros monumentos de la provincia de Cienfuegos.

En los trabajos preparatorios para la proclamación de este obelisco y sitio histórico como Monumento Nacional, el cristal que cubría la parte que posibilitaba la visibilidad de los restos allí expuestos fue sustituido por una losa de mármol de igual coloración que el resto del monumento, y en cuyo centro se encuentra una placa de bronce, a relieve, con la campana de La Demajagua, símbolo de Monumento Nacional.

El acto de proclamación del Monumento Nacional de Mal Tiempo coincidió con el 86 aniversario de la heroica gesta mambisa. Luis Cárabe Marrero, miembro del comité ejecutivo de la asamblea provincial del Poder Popular en Cienfuegos, tuvo a su cargo la lectura de la Resolución. También asistieron: Julio Pino Tomé, miembro del Buró Provincial del PCC y el general de brigada Armando Choi; Sergio Morales, primer secretario del Comité Municipal del PCC y Sonia Quintana, Presidenta del Poder Popular en la localidad.